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OTROS
TIEMPOS OTROS LUGARES 4 - ¿PRIMITIVOS?
por Jesús López Araquistain
Viajar
al sur de Etiopía (por el momento) es aprovechar
un bucle temporal que permite retroceder al pasado.
En una zona relativamente pequeña, el aislamiento
ha dado lugar a culturas muy diferentes, y en una semana
es posible visitar fugazmente aldeas de las tribus Dorze,
Mursi, Karo, Hammer y Konso. A pesar de la premura de
un viaje turístico, se puede comprobar cómo
en ninguna de ellas la vivienda era utilizada como vehículo
para el lucimiento individual. Las cabañas son
muy parecidas entre sí, y el mobiliario prácticamente
inexistente; nadie pretende epatar a las visitas con
la decoración del cuarto de estar. Para compensar
esta carencia, el propio cuerpo recibe toda clase de
atenciones en forma de adornos, tocados, pinturas, tatuajes,
perforaciones o escarificaciones que acentúan
a la vez la pertenencia a una tribu concreta y lo individual.
Como
ejemplo de las diferencias existentes entre sí
y respecto a nosotros a la hora de entender la construcción,
traigo dos casos, el de los karo y el de los konso.
Los primeros son ganaderos, acostumbrados a trasladar
cada cierto tiempo su aldea en la sabana. Se instalan
en un gran espacio llano, indiferenciado, con prácticamente
tres únicos tipos de construcción: la
destinada a vivienda (un grupo familiar puede reunir
varias cabañas con un cercado común),
el granero (a modo de hórreo) y el cobertizo
de reunión de los hombres, el toguna, que se
ve al fondo de la foto. Arquitectura elemental, pero
de una potencia expresiva indudable.
Los
konsos son agricultores, y por tanto sedentarios. Trabajan
un terreno difícil, con grandes pendientes, que
han transformado mediante aterrazamientos con muretes
de cuidada mampostería, extendiendo su afán
constructivo a los espacios comunes de la aldea. Lejos
de la uniformidad plana de los karo, desde la plaza
principal hasta el último rincón comunal
están tratados de una forma diferenciada y cuidados
con mimo. Valga como muestra el vallado de la foto;
sí, son simples maderos entrecruzados, pero revelan
un gusto en la definición del espacio público
desgraciadamente ya perdido entre nosotros. Y todo ello
en un poblado víctima del exceso de población,
con cabañas oscuras y mal ventiladas. ¿Primitivos?
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Grupo
de jóvenes karo con el cuerpo pintado

Granero
y cobertizo de los hombres. Cultura Karo

Cercas.
Cultura Konso
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